Uno de los productos que definitivamente puede ayudarte a mejorar tu vida sexual, es el lubricante. Sin embargo, muchas personas tienen bastantes prejuicios sobre su uso: que no tendrías por qué usarlo si eres joven, que su uso es inútil si de todos modos el cuerpo produce lubricación por sí solo, y un infinito etcétera.

Hay dos tipos de lubricantes: los que están hechos a base de agua y los que están hechos a base de silicona. Los primeros son perfectos para relaciones sexuales y juguetes eróticos. Los de silicona son termoconductores, se activan por la frotación y facilitan la dilatación. A diferencia de los que están hechos a base de agua, estos recubren más, aunque son un poquito más difíciles de limpiar.

Hablamos de este tema en nuestro espacio de sexualidad de esta semana, acompañados por la sexóloga, Almudena Martínez Ferrer.

Buscar más entradas